miércoles, 26 de marzo de 2008

SIN TI, DOS ALAS




Descubrí aquella noche, auxiliada por tu boca,
que, dos alas plateadas, amenazaban con nacer en mi espalda.
No tuve miedo, aún sintiendo, por momentos,
que mil ojos quietos, muertos, bellos,
observaban el descubrimiento.
Rodeada de extraños seres,
fui, alzando el vuelo, un vuelo triste, casi obsceno.
Continué el ascenso.
La sensación de frio fué desapareciendo.
También la de miedo, tampoco ya existía la tristeza.
Desde lejos intentaba que me vieras,
incluso mi garganta se secaba gritando tu nombre al viento.
Mi cara se llenaba de agua salada.
Me sentí bella, profunda, dormida, alta, tranquila, sola.
Esperé tu respuesta, allá en lo alto.
-Yo, te amo-respondiste.
No dijiste "ven, y miénteme", ni alzaste en mi búsqueda tu hermosa mano.
Malditas tus mordazas. Tu cobardía.
Seguí durmiendo, con mis alas de falsa plata.

4 comentarios:

ZenyZero dijo...

Y es que el lagrimal es una autopista llena de vehículos suicidas, de un sentido.

Y es que las palabras son las pasajeras del viento, tú un satélite, sin sentido.

Miénteme entonces, planeta sin universo. Quiéreme en mis sueños, mientras te olvido.

Chuff!!
(Encantado...)

Angéline dijo...

Tus alas no son de falsa plata, Julia. Ni el brillo de tu estela.

Besos (qué bonito lo que dice Zenyzero, ¿no?)

Julia dijo...

Zenyzero, yo yambién estoy encantada de tu visita sorpresa.

Julia dijo...

Gracias Angéline. Besitos, damita.